Retorna el agua a la Marjal de la Albufera

El Parque Natural de la Albufera esta constituido por el propio lago, de aguas dulces y de escasa profundidad, y una amplia extensión de campos de arroz que lo circundan, además de otros ecosistemas importantes que se distribuyen por las restinga que lo separa del mar (dunas, malladas y bosque mediterráneo) .

El parque no se explica sin esa amplísima extensión de arrozal que sustituye a lo que fueron, hasta hace unos cientos de años,  “marjales” naturales. 

Lo que en valenciano denominamos “marjal” es una zona de terreno bajo y pantanoso, generalmente próximo al mar, cubierto de vegetación palustre (carrizo, enea, …) prácticamente en su totalidad y que habitualmente atesora una gran biodiversidad.

El arrozal sustituye,  tanto desde el punto de vista paisajístico como por su función ecológica, a esas marjales naturales. Pero a diferencia de ellos, la marjal de la Albufera cambia de aspecto a los largo del año en función del ciclo del cultivo del arroz.

El principal cambio lo constituye la amplitud de la superficie inundada que queda reducida a poco más que la superficie del lago en ciertas épocas del año, o se multiplicad por diez en los periodos en que se inunda el arrozal. Y, evidentemente, el cambio no solo es paisajístico, sino que supone una alteración notable de las condiciones ecológicas del mismo lo que provoca la aparición/desaparición de recursos tróficos y de otro tipo para la fauna que habita en este humedal o lo utiliza en sus movimientos migratorios.


A este ciclo, no natural sino provocado por el interés humano, se han adaptado las diferentes especies que habitan sincronizando, cuando es posible, sus propios ciclos o aprovechando de forma más o menos oportunista los mismos.

En estos días de mayo, tiene lugar la inundación de los campos de arroz que han permanecido secándose al sol después de los trabajos de “fangueo”  (ver entradas en Bird…gi: Cuaderno de campo en enero febrero).

El objetivo es preparar los campos para la próxima siembra del cereal.

Pero la inundación de los campos viene “como agua de mayo” para muchas especies de garzas, pagazas, fumareles, gaviotas y limícolas, además de paseriformes insectívoros como las lavanderas, que ven aumentar de manera muy significativa las posibilidades de obtener alimento.

Y para muestra … valgan algunas imágenes.

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