Birdwatching en la Hoces del Cabriel.

El pasado domingo tuvimos la oportunidad de disfrutar de una completa jornada dedicada a la observación de aves por el entorno del Parque Natural de las Hoces del Cabriel remontando el cauce de este río desde su unión con el río Júcar en el Embalse de Embarcaderos hasta aguas arriba de Casas del Río.

Un recorrido por un territorio dominado por el cauce fluvial y los barrancos que a él vierten, pero también por el mosaico formado por viñedos, bosques de pinos y cultivos de cereal, a caballo entre las comarcas de Utiel-Requena y el Valle de Ayora.

Tras el encuentro de todos los participantes en la ciudad de Requena y la organización de los vehículos (fieles a nuestro compromiso medioambiental reconocido con el sello IBERAVES de SEO/Birdlife procuramos  siempre la reducción de emisiones a través del máximo aprovechamiento de las plazas en los vehículos) salimos en dirección a nuestro primer punto: las balsas de El Pontón.

Aunque en las últimas semanas se encontraban prácticamente secas, las lluvias de los últimos días  y probablemente las gestiones de nuestros compañeros de SVO-Requena con la sociedad de regantes propietaria de las mismas, habían hecho recuperar unos mínimos niveles hídricos que eran aprovechados por varios ejemplares de Andarríos grande, Cigüeñuelam Chorlitejos chico y Chorlitejo grande para buscar alimento en los charcones formados en la balsa principal.

Junto a ellos una solitaria Garza real, una Gaviota reidora, algunas Lavanderas blancas, los persistentes Azulones y pequeños dandos deEstornino negro.

Mientras, en la balsa pequeña con algo más de agua hacían honor a su nombre variosejemplares de Zampullín común, junto a algunas Gallinetas y más Azulones. Sobrevolando la laguna varias decenas de Vencejo común y algún Avión común nos permitieron apreciar las diferencias entre estas aves y hacer, guía en mano, algunas apreciaciones para poder distinguir las diferentes especies de “golondrinas” y “vencejos” que podemos observar nuestro país.

Pero mientras intentabamos identificar todas estas especies, una ojeada a los postes de los alrededores de Salva nos dió la primera observación de Culebrera europea , que luego se repetiría a  lo largo de la jornada en varias ocasiones siendo, de hecho, la rapaz más abundante.

De El Pontón nos encaminamos hacia el Embalse de Embarcaderos (Cofrentes) donde se iniciaría nuestra remontada del río Cabriel.

Pero antes de llegar a ese punto 2 nuevas especies de rapaces nos hicieron detener la marcha.

En piemer lugar una pareja de Busardo ratonero. Observamos primeramente a la hembra alimentándose en lo alto de una torre del tendido eléctrio y más tarde al macho posado en otro próximo. Al poco de estar observándolos el macho se acerco al mismo posadero que la hembra y pudimos comparar los tamaños (y deducir los sexos).

Junto a ellas un Alcuadón real posado en los cables eléctricos desde donde ralizaba algún corto vuelo de caza.

Cogujadas, Jilgueros y Golondrinas comunes completaban el cuadro en este punto, junto a las cada vez más abundantes Tórtolas turcas.

Busardo ratonero. Se observa la diferencia de tamaño entre hembra (izda.) y macho (dcha.)

Busardo ratonero. Se observa la diferencia de tamaño entre hembra (izda.) y macho (dcha.)

Pareja de Busardo ratonero

Pareja de Busardo ratonero y Alcaudón real a su derecha, en los cables.

Un poco más adelante  nos detuvimos de nuevo por la presencia de un Aguilucho cenizo sobrevolando la pinada aledaña a una zona de cultivos de cereal. Se trataba de un macho al que pudimos observar poco tiempo; pero que aún así no permitió explicar a los observadores menos avezados algunas características de su anatomía que hacen fácilmente distinguibles en vuelo a las especies de Aguiluchos de otra rapaces.

No hay muchas citas de la reproducción de esta especie en la zona interior de la provincia de Valencia, pero esta comarca en esta comarca se han dado algunos, por lo que la observación de este ejemplar en esta época podría ser un indicio de la misma.

Alcanzamos Embarcaderos con la esperanza de observar nuevas especies, pero también con los estómagos reclamando una parada para el almuerzo.

Nos detuvimos para ello en un Área Recreativa y mientras compartíamos nuestros “víveres” pudimos escuchar algunas especies nuevas como Carricero común, Oropéndola, Mito, Abejaruco y de manera más fugaz Zarcero poliglota, Verdecillo y Verderón común.

Recorrimos la orilla del pantano y pudimos añadir a nuestras observaciones Focha común, Garza real, una solitaria Garza imperial y algún Martín pescador que, con la proverbial suerte del principiante, Laura detectó en su posadero. Luego aún pudimos identificar algunos vuelos de estas centellas azules deplazándos sobre la lámina de agua e incluso reconecer su típico y agudo reclamo.

Otra Culebrera europea con su plumaje agitado por el viento en su alto posadero fue la única rapaz que pudimos observar en la zona, ya que no se dejaron ver otras que son habituales por la zona como el Halcón peregrino, el Aguilucho lagunero o el Águila real.

 

Seguir el río aguas arriba desde Cofrentes a Casas del Río es recorrer uno de los bosques de ribera mejor conservados de la provincia de Valencia. Aunque con tramos en los que es visible la intervención humana a lo largo de los siglos, presencia de cultivos y antiguas casa de campo en los fértiles meandros o  infraestructuras hidráulicas de distintas épocas, conserva un bosque galería con presencia de Tarays, Álamos, Chopos y Sauces que solo en algunos tramos ha sido eliminado y sustituido por las invasoras cañas.

Aunque no es fácil para detenerse y observar, este tramo deparó nuevos avistamientos: Cernícalo vulgar, Urraca, Oropéndola, Mirlo común, Gorrión molinero, Pico picapinos, Arrendajo o Papamoscas gris aunque algunos de ellos muy fugaces.

Una nueva parada en Casas de Río para “hidratar” nos permitio hacer un paréntesis en el “birding” y contemplar la preciosa noria de más de tres siglos de antigüedad de esta localidad;  que no sólo se tiene en pié si no que funciona como el primer día (aunque es cierto que fue restaurada en 1991) tomando las aguas del río y elevándolas para el riego de las huertas de esta pequeña localidad que constituye una de las “puertas de entrada” al Parque Natural de las Hoces del Cabriel.

Y de nuevo continuamos río arriba, en un tramo ya dentro del parque, para abandonarlo unos kilómetros más adelante remontando la Rambla Albosa para salir del valle.

Cambiamos el bosque de ribera por el típico  bosque de pinos (Pinus halepenis) de esta zona mediterrána y los cultivos de secano: almendro, cereal y vid.  Alcaudón común, Colirrojo tizón, Tarabilla común y Pito real, nos fueron saliendo al paso.

Una nueva nueva parada “off topic” para contemplar una formación geológica interesante como es una playa fósil, nos permitió detectar la presencia de varios ejemplares del espectacular Vencejo real  y una nueva Culebrera europea sobrevolándonos a enorme altura.

Ya en zona de cultivos un precioso macho de Collalba rubia en su territorio, nuevos ejemplares de Cernícalo vulgar y una colonia abandonada de Avión zapador con algún nido de Abejaruco fueron las nuevas observaciones en este tramo donde echamos en falta al Roquero solitario.

Alteramos el itinerario previsto y regresamos a Requena para comer y reponer fuerzas, porque se nos había pasado con creces la hora “prudencial” de comer.

Pero después del café, y apurando las últimas horas de “disponibilidad” de algunos de los participantes, aún hicimos un último trayecto con el ánimo de añadir alguna especie de las que no habían aparecido durante la mañana.

¡Y nos sonrió la fortuna!

No todos los días se tiene la posibilidad de contemplar una de las rapaces más escasa de la fauna ibérica: el Águila perdicera!!

Y nosotros, gracias de nuevo a la suerte del principiente esta vez de Mario, pudimos observar el vuelo de una pareja … con el joven del año!!

Cercana observación (aunque imperdonable el olvido de la cámara en el coche) que nos permitió no solo identificar claramente la especie por el plumaje de los adultos, sino también comparar plumajes de ambas edades.

Al final un día bastante completo en cuanto a observaciones se refiere, auqnue con alguna ausencia notable, y en un ambiente muy agradable en el que observadores más avezados como Salva y David, y principiantes como Laura, Jay, Mario o Carolina  se integraron a la perfección e hicieron que la actividad fluyera a gusto de todos.

Espero repetir con ellos en alguna otra ocasión!!

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